La distribución de hosting (reseller hosting) es un modo de hosting web en el que el dueño de la cuenta tiene la posibilidad de usar su espacio web y ancho de banda para hospedar páginas web de terceros.
El distribuidor de hosting adquiere servicios de hosting al por mayor para luego revenderlo a sus clientes, habitualmente como parte de un servicio propio por el que obtiene un beneficio.
El ancho de banda y el espacio del disco es indicado por el distribuidor mediante un panel de control. Por lo general, y de modo que se puedan abaratar los costes para el distribuidor, se suele optar por contratar un servidor dedicado que se alquila a una empresa proveedora de alojamiento.
Posteriormente, se dividen las capacidades de dicho servidor dedicado entre los clientes del distribuidor, de modo que se convierte en distribuidor de hosting a ojos de los clientes directos.
Entre los distribuidores de hosting habituales suelen encontrarse empresas dedicadas al diseño web, desarrollo web o empresas integradoras de sistema, las cuales ofrecen servicio de alojamiento como un valor añadido a sus productos.
La distribución de hosting es también una manera de comenzar la andadura de una empresa de hosting de forma que la inversión inicial sea muy baja. La mayoría de planes de alojamiento o servidores dedicados de las empresas de alojamiento web permiten a los distribuidores crear sus propios planes de alojamiento y servicios, así como las tarifas.
Además, suelen dar la posibilidad de distribuir el hosting de manera que el usuario final no conozca a la empresa que finalmente está dando el servicio; para ello ofrecen paneles de control y nombres de servidor que hacen que el distribuidor de hosting pueda adaptar dichos paneles con su imagen corporativa e información empresarial.
La distribución de hosting no requiere amplios conocimientos en aspectos técnicos de alojamiento web. Por lo general la empresa responsable del mantenimiento de la infraestructura de red y hardware son los propios operadores del centro de datos. También de la configuración del servidor dedicado en aspectos de seguridad, actualizaciones y configuración.
La empresa encargada de distribuir el servicio de hosting es la encargada de interactuar con el cliente final, pero los posibles problemas técnicos de hardware y/o software y conectividad son derivados a la empresa proveedora del servicio, a la que el distribuidor de hosting ha contratado el plan de distribución de hosting.
Gracias a paneles de control intuitivos, el distribuidor puede configurar y mantener las cuentas de sus clientes, a través de interfaces web como, por ejemplo, Plesk (Windows/Unix).